Mascarillas reutilizables Endur: el equilibrio necesario entre protección y sustentabilidad.

Según un estudio de la revista científica Environmental Science and Technology, en el mundo se utilizan 129.000 millones de mascarillas desechables por mes. Organismos medioambientales junto a instituciones oficiales han comenzado a advertir sobre el enorme problema de sustentabilidad ambiental que esto está generando.   La importación y fabricación masiva de mascarillas desechables -o de un solo uso- ya está teniendo un impacto ecológico indeseado en la salud de nuestro planeta. Una mascarilla desechable, abandonada en un entorno natural, puede tardar en degradarse entre 300 y 400 años. Y, mientras desaparece, al igual que otros plásticos, afecta de múltiples formas la flora, la fauna, el agua y los suelos de nuestro ecosistema.

La cuestión ética detrás de las mascarillas

Al inicio de la pandemia, el miedo y las compras urgentes valoraron la necesidad de protección por encima de la sustentabilidad. Por eso la mayoría optó instintivamente por mascarillas desechables con el consecuente impacto negativo en el entorno natural. Un documento elaborado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) estima que en México al 26 de junio de 2020, hubo un incremento entre 3.3-16,5% en la generación total de residuos como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Especialmente provenientes del uso de equipos de protección personal (EPP).

Para la directora general del INECC, María Amparo Martínez no hay dudas de que la contaminación es el gran aliado del Covid-19. Esto se debe a que las personas expuestas a mayor contaminación del aire tienen mayor sensibilidad en las vías respiratorias y, por lo tanto, mayores probabilidades de contagio. Por todo esto, cada vez más consumidores y empresas buscan encontrar el equilibrio justo entre salud y medio ambiente. La pregunta ética que se esconde detrás de cada mascarilla es ¿qué podemos hacer para contrarrestar este tipo de contaminación?

El dilema: sustentabilidad vs. protección

Las opciones a favor de la sustentabilidad varían desde apelaciones al consumo responsable de mascarillas, hasta normativas que limitan los plásticos de un solo uso, como recientemente lo ha hecho la Unión Europea. Los cierto es que las investigaciones más recientes demuestran que la mejor opción es optar por mascarillas reutilizables en lugar de las desechables.

En este sentido, muchas empresas han reorientado su producción en función del cuidado del medio ambiente. Sin embargo, las iniciativas más éticas desde el punto de vista ecológico, como el uso de material orgánico o biodegradable cómo el algodón, son difíciles de compatibilizar con las pautas sanitarias recomendadas por la OMS, como el uso de tres capas diferentes de materiales hidrófilos y tejidos sintéticos e impermeables. Así, no respetar las normativas sanitarias en pos de la sustentabilidad puede significar romper el frágil equilibrio entre salud pública y sostenibilidad.

Mascarillas reutilizables Endur: el equilibrio justo

En Endur, desde el principio asumimos el compromiso de fabricar mascarillas seguras, pero en consonancia con el medio ambiente. Lograr el equilibrio deseado no fue sencillo y continuamos perfeccionándolo diariamente. No obstante, hoy podemos decir que nuestras mascarillas combinan en su diseño y confección lo mejor de los dos mundos: salud y sustentabilidad.

Conforme a la recomendación del CDC (Centro de Control de Enfermedades) de los Estados Unidos, las mascarillas lavables Endur están elaboradas en un 100% con algodón. Tanto la tela de vista como la que hace contacto con la boca. El algodón es un aliado del medio ambiente al poseer fibras de bajo impacto ecológico, además de ser un material biodegradable y reutilizable.

Por otro lado, las mascarillas lavables Endur no desatienden los requisitos de seguridad y filtrado, ya que cuentan con 3 capas de tela y una horquilla nasal de aluminio y stoppers en elásticos para ajustar la máscara cómodamente a las orejas, logrando un mejor sellado. Además, ahora nuestras mascarillas están recubiertas con el acabado  HeiQ Viroblock. Una tecnología textil suiza con la capacidad para inactivar el 99,99% de la carga viral depositada sobre la tela, incluida la de la familia del coronavirus. Entonces, si lo que buscas es cuidar tu salud y la del medio ambiente, ya puedes hacerlo con tranquilidad.