3 cosas que no sabías de la KN95 de Endur

No es ningún secreto que en México se están vendiendo mascarillas filtrantes, productos de alta protección, que incumplen la normativa sanitaria. En su mayoría se trata de mascarillas tipo FFP2 o equivalente (N95, KN95 y KF94). Mascarillas cuyo porcentaje de retención de partículas debería ser del 92 al 95 por ciento pero que, en muchos de los casos, apenas llegan a eficiencias de filtración del 70 por ciento o menos. ¿Qué peligro hay en esto? Causar una falsa sensación de seguridad y dejar a las personas expuestas al COVID-19. Por eso, cuando decidimos importar de China la KN95 de Endur fuimos muy minuciosos en cuanto a los requerimientos sanitarios, el cumplimiento de certificaciones y estándares de calidad.

La KN95 de Endur es hoy una mascarilla segura, certificada y sustentable. Te invitamos a conocer las 3 características que la diferencian del resto.

1- Segura

La principal característica de la KN95 de Endur es su seguridad y su capacidad de protección. Su filtro está hecho de una membrana de nPTFE (politetrafluoroetileno), un nanomaterial con estructura de nanoporos, cuya eficacia de filtración de partículas es de hasta 0.5 micras (más pequeñas que algunos virus y bacterias). A diferencia de los filtros meltblown de otras KN95, su nivel de filtración es mayor a 98%, superando el estándar de la norma, que es del 95%. Para ponerlo en términos gráficos, el tamaño del COVID-19 es de 0.12 micras, mientras que los poros de la nanomembrana son de 0.1 micras. Esto transforma a la membrana en un excelente material como medio de filtración y protección.

2- Certificada

En el mercado mexicano existen decenas de KN95 sin marcaje y por lo tanto, sin garantías de que la filtración que anuncian sea real. También hay productos con marcaje, pero sin la certificación correspondiente, incumpliendo los requisitos de seguridad requeridos. Así, muchas KN95 pregonan alta capacidad de filtración sin haber sido nunca sometidas a pruebas de laboratorio y certificados.

La KN95 de Endur cumple estándares de calidad y certificaciones, tanto de la NOM-116-STPS-2009 de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, como de la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) de México. Además de la FDA (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos. Pero esto no lo decimos solo nosotros. Nuestros clientes lo pueden comprobar en las especificaciones de nuestra KN95.

3- Sustentable

El porcentaje de filtración y la ausencia de certificaciones no son el único problema al que se enfrenta el consumidor a la hora de adquirir una mascarilla. Aunque parezca un mal menor, la sustentabilidad es hoy un aspecto muy relevante no sólo en relación al cuidado del medio ambiente, sino también a la salud pública.

Así, a diferencia de una mascarilla desechable y altamente contaminante, la KN95 de Endur es reutilizable y sustentable. Además, al ser lavable, resistente al envejecimiento y a los rayos UV consigue una duración óptima de 10 días o 100 horas dependiendo de su uso.